jueves, 9 de septiembre de 2010

SOBRE LAS RESPUESTAS DE FELICIDAD

Y por qué no creer en una felicidad, aunque sea aparente, que aparece al final de un camino, en lugar de al comienzo de otro.

Después de un proceso, sentirse llenos, pero llenos de verdad y no ilusoriamente. Aunque por más llenos que nos sintamos falta algo, algo que no llega, o que estaba y se fue, o que nunca estuvo, y eso sería lo más triste, quizás.

Entonces querida fábrica, no entiendo, siendo felices nos sentimos llenos ¿no? Pero hay veces que estamos llenos sin ser felices.

Quizás te entiendo un poco mejor si pienso en el momento en que estás lleno de ilusiones ¿a eso te referís? O quizás realmente no estoy viendo más allá de mi ombligo hoy.

Hoy una etapa del proceso llega al fin, y nos deja tristes, felices, "llenos", esperando la próxima, que no avisa cuanto tardará en llegar.

Y me pregunto ¿descansaste querida fábrica después de una semana de cielos enteramente cubiertos por tus nubes grises? Noté que estos días solo se te escaparon algunas pequeñas, desorbitadas, sin rumbo aparente.

¿La nube gris está triste? ¿O al contrario? Quizás la nube gris es feliz porque está llena, y técnicamente no se trata de una ilusión. O quizás la idea consiste en que la nube pasa a ser feliz, luego de dejar salir lo que tiene dentro, se ablanda, se hace más clara, y por último se desarma lentamente para dejar al sol atravesarla y dar con sus rayos sobre todos esos que esperaban impacientes por un nuevo comienzo, sin darse cuenta que el proceso de felicidad quizás esté en el proceso en sí, y no en esperar por que el nuevo comience.

Como diría a los gritos nuestro amigo PM "- When I get to the bottom, I go back to the top of the slide, Where I stop and turn, and I go for a ride, Till I get to the bottom and I see you again; Yeah, yeah, yeah -"

Quizás realmente lo bueno de todo sea el momento en que llegamos abajo, para saber que la vamos a ver... y aún así, sabemos que si volvemos a subir siempre va a quedar por delante, ese momento en el que llegamos abajo nuevamente ¿no?

Querida fábrica, para vos ¿alguien se puede negar realmente a contestar una pregunta tan simple como cómo estás? ¿Si? Y ¿por qué será? Ya se, hoy no paro de hacer preguntas, pero igual que te importa, si igual nadie espera que respondas ¿sabías?

Igual supongo que siempre debe estar el iluso ansioso que te repite la misma pregunta, día a día, indignándose cada vez más al ver que a vos solo se te puede contar cosas, porque, vamos, que realmente al momentos de hablar cosas de verdad, últimamente, no haces más que abusar de tu erudito beneficio del ser la fábrica, la fábrica de la cual nadie espera respuestas.

Lleno, feliz, triste, sorprendido, admirado y pensando en los nuevos caminos me despido de vos, hasta la próxima vez, que ilusamente, te escriba sabiendo como funciona, pero igual así, esperando que un día, una de esas nubes sueltas que se escapan por error, vuelva hacia adentro, te maree, y quizás te haga ver un poquito más allá del malo de la película, por que alfinal, hasta A. Borden termino teniendo un poco de corazón ¿no? (y no sé si notaste, quien termino siendo el malo de esta película, te dejo una pista, era un mago)


1 comentario:

  1. Si lo ven a Angier preguntenle como hago para que me quede Verdana y no se me ponga en times!

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