sábado, 18 de septiembre de 2010

CONTACTO INUSUAL DE LA FÁBRICA

Hemos recobrado una bolsa de correo que se perdió en un accidente de avión, el 16 de Julio de un año indeterminado, en Mont Blanc. Le mandamos la carta adjunta a su dirección junto a nuestras disculpas por el inusual retraso.

Jacques Grasjeau, director del Servicio al Consumidor de la Fábrica de nubes, Sede Hemisferio Norte.

A continuación la carta recobrada:


16 de Julio de un año indeterminado,


La luna, salió despacio no se atreve, a tocar la noche

fotografías, que nos sacamos quedan ya, en el álbum del olvido

y vos sabes, que el mundo gira al revés si nos peleamos, otra vez los simpsons

vos entendés, como me cuesta creer que nos amamos

un llanto, previo al instante de soñar, con el tiempo eterno

los piés descalzos, sobre un césped desconocido, que no caminamos

y vos sabes, que el mundo gira al revés si nos peleamos, otra vez los simpsons

vos entendes, como me cuesta creer que nos amamos


Desde algún pequeño lugar de esta enorme fábrica.

sábado, 11 de septiembre de 2010

INT. GRAN SALÓN - NOCHE

María espera contra una pared con Ana de la mano. Se encuentra agachada para tener el punto de vista de la niña.

ANA
¡Mirá!

Ana señala a Sofía que se encuentra de pié tras los asientos.

MARÍA
Hay esa chica, no sé cuanto bien
le hace a tu hermano.

ANA
(sonriendo)
A mí me cae mal.

Sofía se da cuenta que la están mirando, más que nada por la mano en alto de Ana. María se da cuenta de esto y le baja el dedo rápidamente. Sofía sonríe y se dirige a saludarlas.

MARÍA
Ana, no hay que señalar...
(guiñando un ojo)
Si te están viendo niña.

Sofía le da un beso a Ana y luego se levanta para saludar a María.

SOFÍA
Hola, disculpen pero ¿lo vieron a Mati?

ANA
Yo lo vi corriendo por ahí.

SOFÍA
¿Por donde?

Ana indica haciendo un gesto con la cara.

ANA
Por ahí...
(susurrando)
Es que no puedo señalar si
me están mirando.

María se ríe para adentro. Sofía sonríe pero no termina de comprender.

SOFÍA
Bueno, voy a ver si lo
encuentro, muchas gracias.

Sofía se despide sonriente y se va caminando. Inmediatamente se da vuelta, Ana le saca la lengua y María le hace un gesto de burla. Las dos se miran y se matan de la risa.

jueves, 9 de septiembre de 2010

SOBRE LAS RESPUESTAS DE FELICIDAD

Y por qué no creer en una felicidad, aunque sea aparente, que aparece al final de un camino, en lugar de al comienzo de otro.

Después de un proceso, sentirse llenos, pero llenos de verdad y no ilusoriamente. Aunque por más llenos que nos sintamos falta algo, algo que no llega, o que estaba y se fue, o que nunca estuvo, y eso sería lo más triste, quizás.

Entonces querida fábrica, no entiendo, siendo felices nos sentimos llenos ¿no? Pero hay veces que estamos llenos sin ser felices.

Quizás te entiendo un poco mejor si pienso en el momento en que estás lleno de ilusiones ¿a eso te referís? O quizás realmente no estoy viendo más allá de mi ombligo hoy.

Hoy una etapa del proceso llega al fin, y nos deja tristes, felices, "llenos", esperando la próxima, que no avisa cuanto tardará en llegar.

Y me pregunto ¿descansaste querida fábrica después de una semana de cielos enteramente cubiertos por tus nubes grises? Noté que estos días solo se te escaparon algunas pequeñas, desorbitadas, sin rumbo aparente.

¿La nube gris está triste? ¿O al contrario? Quizás la nube gris es feliz porque está llena, y técnicamente no se trata de una ilusión. O quizás la idea consiste en que la nube pasa a ser feliz, luego de dejar salir lo que tiene dentro, se ablanda, se hace más clara, y por último se desarma lentamente para dejar al sol atravesarla y dar con sus rayos sobre todos esos que esperaban impacientes por un nuevo comienzo, sin darse cuenta que el proceso de felicidad quizás esté en el proceso en sí, y no en esperar por que el nuevo comience.

Como diría a los gritos nuestro amigo PM "- When I get to the bottom, I go back to the top of the slide, Where I stop and turn, and I go for a ride, Till I get to the bottom and I see you again; Yeah, yeah, yeah -"

Quizás realmente lo bueno de todo sea el momento en que llegamos abajo, para saber que la vamos a ver... y aún así, sabemos que si volvemos a subir siempre va a quedar por delante, ese momento en el que llegamos abajo nuevamente ¿no?

Querida fábrica, para vos ¿alguien se puede negar realmente a contestar una pregunta tan simple como cómo estás? ¿Si? Y ¿por qué será? Ya se, hoy no paro de hacer preguntas, pero igual que te importa, si igual nadie espera que respondas ¿sabías?

Igual supongo que siempre debe estar el iluso ansioso que te repite la misma pregunta, día a día, indignándose cada vez más al ver que a vos solo se te puede contar cosas, porque, vamos, que realmente al momentos de hablar cosas de verdad, últimamente, no haces más que abusar de tu erudito beneficio del ser la fábrica, la fábrica de la cual nadie espera respuestas.

Lleno, feliz, triste, sorprendido, admirado y pensando en los nuevos caminos me despido de vos, hasta la próxima vez, que ilusamente, te escriba sabiendo como funciona, pero igual así, esperando que un día, una de esas nubes sueltas que se escapan por error, vuelva hacia adentro, te maree, y quizás te haga ver un poquito más allá del malo de la película, por que alfinal, hasta A. Borden termino teniendo un poco de corazón ¿no? (y no sé si notaste, quien termino siendo el malo de esta película, te dejo una pista, era un mago)


domingo, 5 de septiembre de 2010

FELICES DE FELICIDAD

Hoy te escriben centenares de personas, cada una con un propósito en particular. Quizás contarte de un hecho fabuloso, averiguar sobre las nubes de mañana, o preguntarte por el concurso, quien lo sabrá mejor que vos.

Lejos de todo eso, te escribo tras haber visto la felicidad encarnada en los ojos de una persona. La sinceridad y ese "no se que" llenaron cada una de las palabras, para hacer de esa mirada, testigo y culpable (a la mejor manera Kilpatrickiana) de quien me dijo: soy feliz.

Cómo ser feliz quizás sea uno de los tantos interrogantes que te deben llegar a diario, y de seguro, debe ser de lo más extraño pensar en contestar lo inentendible (igual corres con una ventaja, nadie espera que respondas).

Después de ver a los ojos a esa persona, que con toda la sinceridad que nunca nadie pudo juntar en una frase, afirmó ser feliz, hoy me siento capaz de decir que me sentí feliz, por él, por ellos, por ellas, y por el simple hecho de saber que ellos son felices (y lo serán más). Fue el momento de felicidad más sincero y menos egoísta que hoy me puedo imaginar haber pasado.

Me contaron un secreto, no sé si creerlo, pero tiene sentido: es mucho más fácil ser feliz si la gente que querés está feliz.

Pienso, quiero ser feliz ¿soy egoísta por afirmarlo? ¿Se puede querer ser feliz? Por lo que hoy veo es algo que depende mucho más allá de lo que uno pueda llegar a intentar tocar, pero quizás, en parte, la clave venga de ese pequeño secreto (no se lo cuentes a nadie, o mejor, contáselo a todos a ver que pasa)

Quizás para ser feliz hay que conservar un poco de ese ego, o quizás realmente, se pueda llegar a la felicidad pura dejando de lado todo el ego del mundo, y pensar por un momento, en alguien más(*), o en sentirse parte de esa energía capaz de dar la vida misma y llegar a lugares inimaginables.

(*) en alguien más de verdad, y no pensar en alguien más en tanto solo a una compañía que nos hace sentir extrañamente llenos.

Es fácil decirlo, pero hoy intento creer realmente que Franny tenía razón (-. Estoy harta de tanto ego, ego, ego. Del mío y del de todo el mundo. Estoy harta de que todo el mundo quiera llegar a alguna parte, hacer algo diferente, ser alguien interesante. Es repulsivo... lo es, lo es. No me importa lo que digan los demás.-)

Sé que las cartas no tienen un destinatario claro y preciso, pero hoy me gustaría que les llegue una copia a la persona que dijo todo sin decirlo, y a sus mujeres, ya que, vamos joder (diría Lucía), no debéis sacarles crédito, después de todo, ellos habéis provocado que la carta se envíe.

A Fede, Andre y Emilia.