domingo, 15 de agosto de 2010

3 - EXT. CALLE/PARQUE Y LAGOS DE PALERMO – DÍA

Matías camina solo con su mochila por una vereda llena de árboles. Muchas hojas caen, es otoño. Observa la gente pasar a su alrededor hasta que al levantar la mirada ve a SOFÍA (17) quien viene sonriendo con las manos por detrás y moviéndose despacio con cierto ritmo, como si estuviese escuchando música. Se saludan con un beso en la boca. Ella es una chica muy bonita, un poco más bajita que él, pelo negro y siempre con una sonrisa particular.

SOFÍA
(sonriendo)
Esa cara me dice que si te pregunto
cómo estás me vas a sacar corriendo.

Matías sonríe, no le contesta, camina unos pasos más y se sienta en un banco haciendo que ella haga lo mismo.

MATÍAS
¿Y yo sí te puedo preguntar cómo te va?

SOFÍA
A mi me va bien ¡él que va caminando
como si tuviese dos elefantes dentro
de la mochila sos vos nene!

Ambos sonríen y luego él cruza su brazo alrededor de ella. Ella hace un gesto demostrando tener frío y él la abraza aún más fuerte.

SOFÍA
¿Otra vez la escuela?

MATÍAS
No. Bueno si, qué se yo.

SOFÍA
¿Qué pasa Mati?

Matías mira hacia el otro lado.

MATÍAS
Nada, si, la escuela, la gente, el
piano. Todo un poco.

SOFÍA
Bueno che, que tampoco es para tanto.

MATÍAS
Si, puede ser. Pero hay veces que me
gustaría desaparecer del mundo. ¿Te
imaginas? Un día te despertás y podes
elegir no existir más, sin que nadie se
pregunte donde fuiste, donde estás o
donde estarás. Directamente nunca
exististe.

Sofía continúa mirando a Matías buscando encontrar su mirada. Luego se levanta abruptamente tirando de su brazo para que la siga. Camina un tanto rápido sonriendo, casi trotando. Matías devuelve una sonrisa y la sigue.

SOFÍA
¡Quizás no esté tan bueno desaparecer
del todo! ¿Y a mi no me verías más?

MATÍAS
Jaja, no bueno haría un paréntesis en la
desaparecida para poder aparecer un
ratito cada vez que te quiero ver.

SOFÍA
¿Un ratito nada más?

MATÍAS
(riendo)
¡Bueno está bien! Todos los ratitos
que quieras me puedo aparecer a
visitarte.

Se abrazan mientras caminan cerca del lago. Hay gente haciendo deporte que pasa trotando a su alrededor. Matías mira a las aves que están cerca del agua.

MATÍAS
Pero fuera de joda, sería genial ser
como uno de esos pájaros. Podes
descansar en una rama, volar un poco,
volar un poco más. Nadie te preguntaría
nada.

Sofía abraza a Matías.

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